La narrativa de John Cena destruida

Esto es un análisis del main event de la noche dos SummerSlam, si no lo has leído, te invito a que lo hagas aquí. También puedes leer el análisis de la noche uno. Ahora, pasamos a analizar lo que ocurrió entre John Cena y Cody Rhodes en el evento estelar.

La premisa

John Cena venía de ser un heel harto del público desde Elimination Chamber. Desde entonces, ha mostrado una arrogancia que, según él, venía de saberse el mejor de todos los tiempos y afirmaba haber estado utilizando al público en un experimento social donde demostraron no merecen ningún respeto.

Casi como por arte de magia, después de que Cody Rhodes le obligara —le forzara, más bien— a firmar el contrato para su combate en SummerSlam, su actitud cambia por completo, afirmando que los actos de la Pesadilla Americana eran el empujón que necesitaba para darse cuenta de que no estaba en el camino correcto; así que, de la nada, volvemos a tener a Cena face. Aunque muchos sospechábamos que este cambio tan repentino escondía algo.

El combate

Durante el enfrentamiento de la antigua cara de la empresa contra la cara actual, John Cena muestra una actitud face muy sospechosa, podría decirse que casi forzada. Comienza el combate abrazando a su oponente y, aunque los ataques son duros, pues están en un Street Figth, muestra un respeto por su rival.

En cambio, Cody es más agresivo, hace todo lo que está en su mano para derrotar al diecisiete veces campeón. Por momentos, parecía que había un intercambio de papeles donde Cody Rhodes era el heel y John Cena el face. Nada raro si tenemos en cuenta que esta era una de las posibles narrativas a desarrollar durante la contienda.

Tengo mis más y mis menos con el combate, pero los dos trabajaron bien y se puede decir que fue una lucha entretenida. Nos dejaron momentos memorables, como la imagen de John Cena con Cody sobre sus hombros subiendo en la plataforma con la que Rhodes hace su entrada. También hemos visto movimientos de Cena que no veíamos en él desde hacía mucho tiempo.

Si tuviera que ponerle una pega, algo que para mí importa, porque se ha convertido en una constante que no para de crecer, es el abuso de los finishers. En mi opinión, baja mi apreciación del combate, pero no por ello deja de ser un espectáculo entretenido; además debemos reconocer que, en caliente, alguno de los finales falsos hace que saltemos de los asientos.

La narrativa

En este combate hemos vito todo lo que recordaba al John Cena clásico, al face que todos recordamos. Las luces y el vídeo han vuelto a formar parte de su entrada; ha dedicado sus clásicas palabras a la cámara; ha interactuado con los fans, y ha entrado al ring en carrera tal y como solía hacer.

Todo lo que deberíamos ver en John Cena si hubiera hecho un turn face, pero es que no lo ha hecho. Solo recibió un ataque de Cody Rhodes y, mientras estaba noqueado, el propio Cody tomó la mano de John y firmó con ella el contrato para un combate que el campeón había dicho que no iba a disputar. Todo lo demás son palabras que no demuestran absolutamente nada.

Sé que muchas veces es culpa de los fans, que imaginamos cómo transcurrirán las historias, las montamos en nuestra cabeza y nos quejamos cuando las cosas no suceden como esperábamos. ¿Es esto lo que ha sucedido ahora o WWE no nos ha dado lo que merecía la historia? Yo apostaría por lo segundo.

El turn heel de John Cena es el más grande e impactante en muchos años, incluso se le llegó a comparar con el de Hulk Hogan en 1996. Su vuelta al bando de los buenos no puede suceder de forma tan abrupta con una justificación tan barata. Pero lo ha hecho. Al final nos han mostrado un John Cena dando, sin rechistar, lo que quería Cody Rhodes: enfrentarse al auténtico John Cena. Y si por el camino nos hubieran mostrado algo que justificara un cambio tan anticlimático, tendríamos algo a lo que aferrarnos, pero tampoco ha sido así.

Aunque Cody Rhodes se haya pasado todo el combate atacando duramente a Cena, hasta el punto de parecer el heel de esta contienda, el final que nos han mostrado es el de dos faces luchando con todo lo que tenían por el oro. Hemos visto momentos donde Cody rozaba el turn, le veíamos dudar en muchas de sus expresiones fatales, donde algunas de sus acciones, como desenroscar el tensor del esquinero para atacar a Cena con el metal, podían significar cruzar la línea que separa al héroe del villano. Pero al final Cody gana, recupera el campeonato que perdió en el pasado Wrestlemania, el veterano le reconoce y tan amigos.

Cabía la esperanza de que en el próximo SmackDown nos explicaran que todo formaba parte de un plan y de que John Cena no había cambiado en realidad, aunque ya hubiera sido tarde y su derrota, con el posterior reconocimiento a su rival, no ayudaban en nada. Pero todas estas posibilidades se desvanecían con lo que pasaría a continuación.

El retorno de la bestia

Cody Rhodes se marcha a backstage con su recién recuperado cinturón y John Cena se queda en el ring con los cánticos del público. De pronto suena una música familiar. Brock Lesnar estaba de regreso y esto no eran buenas noticias para cena. Y hay que hablar de que esto supone un riesgo importante tanto para WWE como para TKO en general, pues se supone que Lesnar estaba fuera indefinidamente, probablemente nunca íbamos a volver a verle, por sus problemas legales que le incriminaban de graves delitos junto a Vince McMahon. Su retorno, de hecho, ha causado cierta controversia, pues aunque muchos se hayan emocionado con su regreso, otros muchos nos hemos quedado fríos.

Más allá de esta otra decisión cuestionable, volvamos a cómo esto afecta a la narrativa. Aquí la cuestión es de qué significa esto para John Cena, pues, obviamente, Brock Lesnar regresaba para atacarlo. Todo esto me lleva a pensar que este cambio a face tan abrupto por parte de Cena no tiene que ver con enfrentarse a Cody en un face vs face, pues la historia del Cena heel funcionaba mucho mejor para la historia. El verdadero motivo de todo esto es que va a tener como próximo rival a Brock Lesnar y lo necesitan como face para enfrentar a la bestia.

La destrucción de una narrativa construida durante meses

Así es como por un capricho de la organización, de John Cena, de Triple H como booker o de quien sea, me da igual, puede tirar por tierra un trabajo de meses. Da igual si el trabajo era mejor o peor, mucha gente estaba descontenta con el manejo de John Cena como heel. La historia funcionaba e insisto en que la mejor opción era seguir con un Cena heel o aprovechar para dar otro giro inesperado a la historia.

Ahora ya no hay giros. Se acabó la incertidumbre de si John Cena se llevaría el título tras su retiro. Todo lo que se construyó para el último año de la carrera de John Cena ha sido derribado de un plumazo por algo que nadie necesitaba, dejando además la coronación de Cody Rhodes en segundo plano por un regreso barato, que habrá que ver si la gente compra o se les va a volver en contra.

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